domingo, 20 de septiembre de 2015

DISCONNECT (2012)

A veces no se entiende como grandes películas pueden quedar ocultas al público mayoritario. Bueno, si se entiende, si vemos las carteleras de cada fin de semana: las distribuidoras copan las salas con películas de dudosa calidad, pero que se ven obligadas a proyectar porque van en un "pack" junto con el blockbuster de la temporada. Por desgracia, peliculas como Disconnect quedaron ocultas durante el 2012, y siempre es una alegría descubrirlas, aunque haya pasado un tiempo...

Un abogado investiga el intento de suicidio de su hijo, que lo ha dejado en coma. Una periodista graba un programa sobre las webcams de sexo protagonizadas por adolescentes. Una pareja ha sido victima de un ciberrobo, que ha terminado con el embargando sus bienes. Tres historias entrelazadas que nos mostrarán el lado oscuro que nadie quiere ver de las redes sociales...

Porque eso es Disconnect, un ejemplo de la paradoja que vive nuestra sociedad en este siglo. A pesar del incremento de redes sociales que nos ayudan a estar más conectados entre nosotros, esto no hace más que dejarnos más desconectados en nuestras relaciones. Un lento camino hacia la deshumanización social. Para darse cuenta, no hace falta más que levantar la mirada de tu smartphone cuando, por ejemplo, estés en una cafetería: casi todos los clientes, como tú o yo, teneis la mirada clavada en la pantalla y no haceis caso de las personas que teneis a vuestro alrededor, ya sea amigo o no lo conozcais. Es más importante la foto que cuelga el "cabronazi" de turno en facebook, que lo que podrias hablar con la persona que tienes al lado. Triste pero cierto.

Y eso es lo que refleja Disconnect gracias a un soberbio trabajo de dirección. A Henry Alex Rubin le ha venido de perlas su experiencia en los documentales, otorgando mucha veracidad a las historias, dotarlas de un buen ritmo que no decae, y dejando secuencias de sorprendente ejecución (como el desenlace). El reparto tampoco está nada mal, destacando a un Jason Bateman que borda un gran papel dramático, lejos de la comedia a la que nos tenia acostumbrados. Otro punto a favor para la película, esa estética indie, pero que lejos de quemar los encuadres, consigue un nivel de acercamiento y empatía que nos mete dentro de la película desde el minuto 5', gracias también a un buen guión (lástima de algunos baches en la historia de la periodista) y a la proximidad que sentimos en esas historias.

Lástima que cuando Disconnect se quiere tomar demasiado en serio a sí misma pierde algo de fuelle. Quizás como resorte humano de intentar negar que lo que uno está viendo es veraz, o cansado también de que todos digan como tenemos que vivir o lo que hacer. Pero como película, la verdad, es que es muy interesante, y además, está muy bien parida. No conozco a nadie a quién se la haya recomendado que me haya dicho lo contrario. Espero que os guste también

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